| Paco
Maestre ha trabajado en musicales. Carlos
Lucas ha vivido buena parte de su vida en la zarzuela. Fausto...
Fausto es un caso manifiesto de ineptitud para el canto.
Rodábamos
dentro del bar La Parra, pero en la terraza nos tomábamos
un respiro del bochornoso verano madrileño. Allí,
en el blaster de Arri y Biaffra, escuchamos por
primera vez una versión sencillita de la melodía
del pasodoble en la que los amigos de Justino debían encajar
una letrilla con la que piensan homenajear al recién jubilado.
Paco
ejercía de director del coro y les hacía ensayar
una y otra vez. Saturnino se sumó rápidamente
a ellos, aunque en la escena no tenía que cantar. No importaba:
Tranquilo,
vecino, / no te vayas aún pa'l sobre, / ya ni pareces taurino.
/ Vecino, no bebes vino / y eso que bebes pa'lante, / tren de
tercera a Alicante.
Paco
quebraba la voz como si fuera Manolo Caracol, mientras Carlos
Lucas sacaba a relucir su mejor mímica ferroviaria. Y Fausto
ponía el estrambote castizo:
Ya
no hay señor que lo aguante. |